Somos Alma Equina Pucón
Somos un grupo de amantes de la naturaleza y de los animales. Hemos decidido vivir en un ambiente natural, en contacto e integración con el bosque, sus habitantes -y visitantes- de todas las especies.
Nos hemos consolidado como equipo de profesionales, para desarrollar nuestra actividad como Centro Ecuestre, en el cual nos dedicamos a las terapias asistidas con caballos, clases en materias equinas, talleres de desarrollo personal, y coaching con caballos; También realizamos cabalgatas por los hermosos parajes del valle del río Liucura y cordón montañoso del Cañi.
Estamos a sólo 21 Km de Pucón, en Lodge Kodkod -Centro de estudios en ecología y vida silvestre-
La Manada

Almendra
Almendra fue nuestra primera yegua y nos acompaña fielmente desde el año 2013. Es una yegua de raza Chilena y corralera de profesión -aunque nunca le gusto- . De temperamento fuerte y muy asustadiza, también es profundamente servicial e intuitiva. Es la orgullosa madre de Caramelo e Inti.
Hoy, Almendra desempeña un rol fundamental en las sesiones de equinoterapia y en nuestras experiencias turísticas. Sin embargo, donde realmente brilla es en el trabajo con niños y niñas. Con una sensibilidad extraordinaria, está siempre atenta a sus necesidades, entregando contención, seguridad y confianza. Gracias a su nobleza y dedicación, ha sido parte de importantes avances en los procesos terapéuticos de muchas personas, acompañándolas con paciencia y generosidad en cada paso del camino.
Gracias, Almendra, por ser y estar presente en Alma Equina Pucón.

Paloma
Yegua mestiza de Apalusa con Chileno. Dócil, generosa y profundamente resiliente. Tiene un tranco amplio y un trote envidiable que hacen de cada recorrido una experiencia única. Es un ser silencioso, de paso firme, al que no le gustan los conflictos. Aunque también tiene su carácter y, si siente que es necesario, no duda en hacerse respetar.
Es la orgullosa madre de Antü y Ayün, dos de los grandes regalos que ha entregado a nuestra manada. Sin embargo, para Paloma el tiempo parece no pasar cuando se trata de sus hijos. Aunque ya son adultos, ella continúa cuidándolos y observándolos con dedicación.
Su llegada a Alma Equina Pucón fue muy especial. Primero la soñé. En ese sueño la vi exactamente como era y, además, me dijeron cuánto debía pagar por ella. Tiempo después la encontramos en Quepe. Era ella. La misma yegua que había visto en mis sueños. Cuando preguntamos su valor, coincidía con el que había recibido en ese sueño. No regateamos ni un peso. Simplemente entendimos que había encuentros que estaban destinados a suceder. Pagamos lo que el universo nos había indicado y, hasta el día de hoy, jamás me he arrepentido de haberla traído a nuestra manada.
Con el paso de los años, Paloma se ha convertido en la gran compañera de aventuras de mi hijo, Luciano. Es la yegua que hoy acompaña su aprendizaje, sus descubrimientos y sus primeros pasos como jinete. Entre ellos existe un vínculo lleno de confianza y cariño. Y, tal como hace con Antü y Ayün, Paloma también lo protege. Lo cuida con esa mezcla de firmeza y ternura que solo una madre sabe entregar.
Su nobleza y equilibrio la han convertido en una compañera invaluable dentro de nuestro equipo. Participa en sesiones de equinoterapia, psicoterapia y constelaciones familiares asistidas con caballos, ofreciendo siempre su calma y sensibilidad a quienes más lo necesitan. También forma parte de nuestras cabalgatas, donde su paso seguro y su tranquilidad brindan confianza a quienes tienen el privilegio de conocerla.
Gracias, Paloma, por tu inmenso corazón, por tu fortaleza silenciosa, por cuidar de los tuyos y de quienes llegan a conocerte. Gracias por ser parte del alma y de la historia de Alma Equina Pucón.

Gringa
La Gringa es una yegua alta, robusta, de pecho angosto y cascos anchos. Es mestiza, de esas que no responden a una raza en particular, pero que tienen una personalidad imposible de olvidar. Determinada, porfiada cuando se le mete una idea en la cabeza, juguetona y con una energía contagiosa, siempre encuentra la manera de sacarnos una sonrisa.
Si tuviéramos que describirla en una sola frase, diríamos que es una “yegua perro”. Le encanta compartir con las personas, estar cerca, participar de todo y disfrutar de la compañía. Uno de mis mayores placeres es acostarme al sol y descansar tranquila sobre su vientre. Quienes han tenido la suerte de disfrutar su calor y sus ronquidos saben a lo que me refiero…
La Gringa llegó a nuestra manada gracias a un vecino que corría carreras a la chilena. Para ese trabajo ella no dio el resultado que esperaba, así que decidió buscarle un nuevo hogar. Bastó conocerla para enamorarnos de su buena disposición y de esa simpatía tan natural que tiene para relacionarse con las personas.
Sin embargo, al poco tiempo descubrimos que escondía un desafío importante. Tenía un hongo muy avanzado en uno de sus cascos delanteros, una lesión que había progresado profundamente y que nos obligó a dedicar varios meses a su recuperación antes de poder montarla. Fue un proceso largo, de paciencia y cuidados, que ella enfrentó con la misma nobleza que la caracteriza.
Hoy es una excelente compañera de cabalgatas, especialmente para personas adultas, ya que su contextura le permite llevar más peso con comodidad y seguridad. Pero, más allá de su trabajo, hay un vínculo que la define profundamente: su amistad con Luciano.
Entre ellos existe una complicidad difícil de describir. Parecen dos niños inventando aventuras, compartiendo secretos y buscando siempre una nueva travesura. La Gringa nunca le pone límites a su imaginación y juntos crean momentos que nos llenan de ternura. Más de alguna vez hemos tenido que retar a Luciano por alguna de sus ocurrencias, aunque después, a escondidas, terminamos riéndonos de las historias que ambos son capaces de crear.
La Gringa nos recuerda que la alegría también es una forma de enseñar. Que jugar, confiar y disfrutar de la compañía del otro puede ser tan valioso como cualquier aprendizaje.
Gracias, Gringa, por llenar nuestros días de risas, por tu nobleza, por tu enorme corazón y por regalarnos esa capacidad de disfrutar la vida con la sencillez de quien siempre está dispuesto a compartir.
Gracias por ser parte del alma de Alma Equina Pucón.

Rojo
Rojo llegó a nuestra manada el 6 de noviembre de 2019, regalo de Chahat. Su nombre original era Cerasillo, pero al llegar con nosotros comenzó a llamarse Rojo, un nombre que refleja su particular belleza y la historia que trae consigo.
Es un caballo Chileno de capa baya, con crines y cola rojizas, la característica línea negra que recorre su lomo y un hermoso listón blanco en su cara. Antes de llegar a nuestra manada fue un caballo de carga, un compañero de trabajo firme y confiable, de esos que entregan todo sin pedir nada a cambio.
Rojo tiene una gran capacidad de resistencia y una característica muy marcada: pocas veces demuestra dolor. Gracias al manejo integral que realizamos con nuestro equipo veterinario cada tres meses, pudimos detectar a tiempo un problema en sus manos y acompañarlo con el tratamiento necesario.
Detrás de esa fortaleza existe un caballo sensible, algo inseguro, pero profundamente noble, dócil y generoso. Necesita confianza y tranquilidad para abrirse, y cuando encuentra ese espacio entrega una conexión muy especial.
Hoy Rojo disfruta de una merecida jubilación. Aunque tiene solo 19 años, la artritis en sus dos manos hizo que su cuerpo le pidiera un ritmo diferente. Ahora disfruta de la vida en la manada, acompañado de sus compañeros y simplemente siendo caballo.
Cuando él lo decide, continúa compartiendo su sabiduría en espacios de constelaciones familiares y psicoterapia asistida con la manada.
Rojo siempre ha tenido claro lo que necesita: libertad, movimiento y contacto con la naturaleza. No le gustan las pesebreras; prefiere sentir la lluvia, mojarse y vivir al ritmo de la manada.
Desde que llegó, además, creó un vínculo muy especial con Almendra. Entre ellos existe una conexión silenciosa y profunda, de esas que no necesitan explicación; simplemente se acompañan y comparten calma.
Gracias, Rojo, por tu fortaleza, tu nobleza silenciosa y por enseñarnos que también hay sabiduría en detenerse, recibir cuidados y disfrutar del presente.
Gracias por ser parte del alma de Alma Equina Pucón.

Takhi
Takhi nació el 13 de junio de 2020, en pleno invierno, rodeado por el cuidado y la protección de toda la manada. Es hijo de Agua Luna y Caramelo.
Es un caballo bayo, con la característica línea negra que recorre su columna, un rasgo que realza aún más su belleza. Heredó una mezcla muy especial entre caballo chilote y caballo chileno, lo que le da un tamaño más pequeño, además de un temperamento amable, sociable y muy curioso. Tiene también un lado pícaro que siempre nos sorprende y nos invita a sonreír.
Gracias a su estatura, Takhi es un gran compañero para los niños que participan en nuestras cabalgatas. Su tamaño les brinda seguridad y cercanía, permitiéndoles vivir sus primeras experiencias a caballo de una manera tranquila y respetuosa.
Pero, por sobre todo, Takhi destaca por el profundo vínculo que mantiene con su madre, Agua Luna. Es su fiel compañero y un verdadero protector, siempre atento a ella y recordándonos la fuerza de los lazos que nacen y crecen dentro de una manada.
Ver crecer a Takhi ha sido un privilegio. Con él recordamos que cada caballo tiene su propia esencia y que, cuando crece rodeado de respeto, libertad y amor, esa esencia florece de la forma más auténtica. Ese es el espíritu que buscamos honrar y compartir cada día en Alma Equina Pucón.

Inti "Requiescat in pace"
Es una llama con identidad de caballo. Llegó a Alma Equina Pucón en el año 2014, y nunca se ha enterado de que no es un equino. Inti se siente todo un potro en nuestra manada.
Pero ¿cómo no serlo? si fue criado por Almendra, quien lo adoptó no sólo en su educación, si no que logró amamantarlo sin haber estado preñada.
Su destete fue difícil, incluso habiendo nacido ya Caramelo, ellos se turnaban para tomar leche de Almendra; pero por fin a los 4 años lo logró.
Inti era el ser más relajado de la manada, un gozador de la libertar y del buen vivir. Nada ni nadie lo apuraba, le encantaba disfrutar del sol, y que se sacaran selfies con él.
Gracias Inti por haber estado con nosotros y ser parte de Alma Equina Pucón.
Descansa en paz

Agua Luna
Yegua Chilota de espíritu noble, sereno y, al mismo tiempo, lleno de energía. Es una de esas maestras que enseñan sin palabras, guiando desde la presencia, la paciencia y la confianza.
Llegó a nuestras vidas como un regalo, con una única condición: no montarla ya que su comportamiento era peligroso y nos podía lesionar. Pero lo que en un principio parecía un límite terminó convirtiéndose en el mayor aprendizaje. Fue ella quien acompañó a Camilo en su camino hacia el amanse consciente. Con tiempo, observación, estudio y sobre todo, estando verdaderamente presente, ambos construyeron un vínculo basado en el respeto mutuo. Gracias a ella comprendimos que no es necesario imponer para conectar y que la confianza siempre nace desde la escucha.
Agua Luna ha sido un pilar fundamental en la historia de Alma Equina Pucón. No solo ha enriquecido nuestro aprendizaje, sino que también ha contribuido al crecimiento de nuestra manada, regalándonos dos hermosas crías: Takhi, hijo de Caramelo, y Bodhi, hijo de Ayün.
Agua Luna nos recuerda cada día que los caballos tienen una inmensa capacidad para enseñar cuando aprendemos a escucharlos. Gracias por estar y ser parte de Alma Equina Pucón.

Manchis
Manchis llegó a nuestra manada gracias a un proyecto adjudicado a través de Sercotec. La encontramos en un criadero de caballos de polo, a las afueras de Villarrica, sin imaginar todo lo que nos enseñaría con el paso de los años.
Es una yegua mestiza (inglés con chileno), de porte elegante y movimientos armoniosos. Cuando llegó era muy temerosa de las personas. Había aprendido a observar antes de confiar y prefería mantener la distancia. Con paciencia, respeto y tiempo, fue descubriendo que podía sentirse segura junto a nosotros.
Manchis no es una yegua de grandes demostraciones de cariño. No busca constantemente las caricias ni los mimos. Su forma de querer es diferente: está presente. Acompaña en silencio, observa con atención y, cuando decide abrir su corazón, se convierte en una compañera incondicional. Su confianza no se regala; se construye. Y cuando alguien la gana, descubre un ser profundamente noble y generoso.
Su trabajo principal es en las cabalgatas, donde destaca por su paso firme, su tranquilidad y su enorme disposición para acompañar a personas de distintos niveles de experiencia. Su nobleza la ha convertido también en una de las favoritas de quienes aprenden a montar con nosotros, gracias a su paciencia y docilidad.
Pero quizás donde más brilla es en las sesiones de equinoterapia con adolescentes. Su capacidad para respetar los tiempos de cada persona, sin invadir ni exigir, crea un espacio de confianza donde muchas veces las palabras sobran. Manchis enseña que no todos los vínculos se construyen desde la cercanía inmediata; algunos necesitan silencio, tiempo y presencia.
Gracias, Manchis, por enseñarnos el valor de la paciencia, por confiar en nosotros y por acompañarnos siempre con esa presencia silenciosa que tanto transmite. Gracias por ser parte del alma de Alma Equina Pucón.

Flicka
Yegua colorada, de crin y cascos negros, mestiza de Chileno con quien sabe que, y con un hermoso lucero en su frente que la hace aún más especial.
Camilo la conoció un día en el Cañi, cuando junto a otros vecinos apoyaban una corrida que se realizaba en el sector. Ese día Flicka estaba montada por su dueño, quien era de Coilaco. Bastó verla trabajar para que Camilo reconociera en ella algo especial: una yegua fuerte, firme, con un excelente tranco y la capacidad necesaria para moverse con seguridad en el cerro. Fue así como decidió que debía ser parte de nuestra manada.
Con el tiempo, Flicka se convirtió en la líder de nuestro grupo. Pero su liderazgo no nació de la fuerza ni de la imposición, sino de una presencia clara, segura y respetada por todos.
Tuve el privilegio de presenciar uno de esos momentos que quedan grabados para siempre. Fue el día en que Jacinta le entregó el liderazgo de la manada. Al finalizar la jornada, los caballos estaban en la fila habitual esperando salir a descansar. Abrimos las puertas y ninguno se movió. Jacinta, que hasta ese momento iba adelante, miró a Flicka y realizó un pequeño movimiento con su cabeza, invitándola a pasar.
Flicka avanzó tranquila, caminando frente a cada integrante de la manada. Cuando llegó frente a Jacinta, ambas juntaron sus narices y resoplaron juntas. Fue un instante de una conexión tan profunda que las lágrimas aparecieron sin poder evitarlo. Entonces Flicka lanzó un fuerte relincho, tomó el galope y toda la manada la siguió detrás de ella.
Desde ese día entendimos que habíamos presenciado un verdadero traspaso de liderazgo.
Flicka tiene un temperamento fuerte y una personalidad definida. Es protectora con su grupo, siempre atenta a lo que ocurre a su alrededor y nunca duda en marcar sus límites. Tiene esa capacidad de mover a la manada, de tomar decisiones y de sostener al grupo cuando es necesario.
En psicoterapia asistida con caballos, Flicka entrega aprendizajes profundos. Es una maestra que invita a mirar nuestras propias sombras, especialmente la rabia, la impulsividad y la forma en que nuestro cuerpo expresa la agresividad. No permite pasar por alto aquello que necesita ser observado. Con ella, el trabajo siempre es honesto, porque Flicka responde a lo auténtico.
También es una compañera excepcional en nuestras cabalgatas, especialmente en la ruta hacia la Stupa, donde su seguridad, fortaleza y equilibrio entregan confianza a quienes la acompañan.
En diciembre esperamos su parición y tener una linda críaa en la manada
Gracias por ser parte del alma de Alma Equina Pucón.

Jack
Jack llegó a nuestra manada el 11 de enero de 2022. Fue rescatado por Ayünkawell y llegó con una historia marcada por un accidente en su ojo derecho, que le dejó una visión reducida. Esta experiencia lo convirtió en un caballo muy temeroso, especialmente con los hombres.
Al llegar a la manada necesitaba tiempo, paciencia y mucha contención. Su proceso de confianza ha sido lento, respetando siempre sus tiempos y acompañando sus experiencias previas con amor y comprensión. Poco a poco fue descubriendo que podía sentirse seguro, y hoy es un caballo completamente diferente: un tremendo compañero en equinoterapia.
Jack es un caballo mestizo de Chileno con Árabe, de capa colorada, con crines y cola negras y un hermoso listón blanco en su cara. Tiene la sensibilidad del árabe y la nobleza del caballo Chileno, una combinación que se refleja en su forma de moverse y relacionarse.
Es muy amigo de Almendra y tiene una relación muy especial con Antü, quien muchas veces parece verlo como su propio potro. Aunque Jack ya es un caballo adulto, conserva un espíritu juguetón: disfruta correr y compartir con los más pequeños de la manada. Desde la partida de Dulce de Leche, además, asumió un rol muy especial junto a Caramelo y Rojo cuidar de la manada.
Su amanse ha sido un camino de mucha paciencia y respeto. Hoy ya ha sido montado y, cuando la persona que lo acompaña logra estar presente, tranquila y sin miedo, Jack demuestra ser un caballo obediente, de buen tranco y con un trote que deja ver la herencia árabe que lleva dentro.
Quizás Jack nunca sea un caballo de paseo tradicional, y eso está bien. Su valor está en otro lugar. Él nos enseña que las heridas no definen lo que somos y que la confianza, cuando se construye con amor y respeto, puede abrir nuevos caminos.
Jack no llegó para demostrar fuerza; llegó para enseñar sensibilidad.
Gracias, Jack, por tu valentía, por tu proceso, por confiar nuevamente en las personas y por entregar tanto de ti a quienes tienen la oportunidad de conocerte.
Gracias por ser parte del alma de Alma Equina Pucón.

Amankay
Amankay nació el 12 de octubre de 2020. Es hija de Gringa y Caramelo, y heredó de ellos una belleza muy particular: su pelaje bayo, la línea negra que recorre su lomo, su crin y cola negras, y un delicado listón blanco que ilumina su rostro.
Su nombre guarda una historia muy especial para nosotros. La llamamos Amankay como un gesto de gratitud hacia nuestros amigos de Amankay Café, quienes estuvieron a nuestro lado brindándonos apoyo y cariño durante un momento muy difícil relacionado con nuestra salud. Cada vez que pronunciamos su nombre, también recordamos la importancia de quienes acompañan con el corazón.
Amankay es la regalona de Diego. Entre ellos existe un vínculo lleno de complicidad y confianza que se ha fortalecido con los años. Es una yegua amable, siempre dispuesta a salir a recorrer los senderos y a compartir nuevas experiencias junto a las personas que nos visitan.
Ágil, firme y muy apañadora, transmite seguridad en cada cabalgata. Pero, como todos los integrantes de nuestra manada, también tiene sus propias particularidades. Hay algo que muchos jamás imaginarían: ¡le asusta el movimiento repentino de las aves! Ese pequeño detalle nos recuerda que incluso los caballos más valientes tienen sensibilidades que merecen ser comprendidas y respetadas.
De su padre heredó la nobleza y la disposición para el trabajo; de su madre, la alegría y esa energía cercana que conquista a quienes la conocen. Amankay es una de esas yeguas que siempre parece decir “sí” a una nueva aventura, y su entusiasmo nos inspira a vivir cada experiencia ecuestre con la misma curiosidad y alegría que ella demuestra día a día.

Dulce de Leche "Requiescat in pace"
Un caballo grande, fuerte, generoso, paciente, amigo de los niños y niñas.
Dulce de Leche nos ayuda en las Clases de Monta, Cabalgatas Familiares, y Psicoterapia Asistida con Caballos.
Es amigo inseparable de Jacinta, y juntos lideran la manada.
Gracias Dulce de Leche por tu siempre afable apoyo; como también por haber estado con nosotros y ser parte de Alma Equina Pucón.
Descansa en paz

Jacinta
Hay encuentros que parecen estar escritos mucho antes de que sucedan. Así fue la llegada de Jacinta a nuestra manada.
Todas las tardes, pasaba por fuera de Kodkod montada por su dueño y le decía a Camilo: “¡Qué linda yegua!”. Un día nos contaron que el vecino quería cambiarla porque no había logrado sacarle una cría. En ese momento nosotros teníamos a Bruna, una yegua Chilena inscrita, con un excelente vientre. Entonces nació una idea que parecía un poco loca, pero que sentíamos correcta: proponer un intercambio… y ese día el vecino cambio su montura a Bruna y nos quedamos con Jaci.
Es una yegua mulata de carácter fuerte, dominante y muy decidida. Tiene una personalidad intensa, sabe lo que quiere y no duda en demostrarlo. Pero esa misma yegua, firme y de gran temperamento, se transforma cuando trabaja con personas. Ahí aparece su lado más noble, sensible y generoso.
En las sesiones de equinoterapia ha acompañado a personas con parálisis cerebral, usuarios de silla de ruedas y niños y niñas dentro del espectro autista. Con ellos ha demostrado una capacidad de conexión que sigue sorprendiéndonos. Recuerda especialmente la relación que creó con algunos niños que no utilizaban el lenguaje verbal: parecía comprender sus necesidades antes que cualquiera de nosotros. Incluso, en más de una ocasión, nos avisó cuando un niño necesitaba ir al baño, deteniéndose y haciendo sus propias señales para comunicárnoslo. Son momentos que nos recuerdan la extraordinaria sensibilidad y percepción que poseen los caballos.
Jacinta también fue la inseparable compañera de Dulce de Leche. Compartieron años de vida, de trabajo y de manada. Cuando Dulce partió, Jacinta vivió su duelo, enseñándonos que los caballos también aman, extrañan y sienten la ausencia de quienes forman parte de su familia.
Hoy la vida vuelve a regalarnos una hermosa noticia. Jacinta está preñada de Baco y esperamos con mucha ilusión la llegada de su primera cría en noviembre. Verla comenzar esta nueva etapa nos llena de esperanza y alegría, porque sabemos que una parte de su nobleza y fortaleza seguirá creciendo en la próxima generación de nuestra manada.
Gracias Jacinta, por ser parte de alma equina y por enseñarnos que la verdadera fortaleza siempre va de la mano de la sensibilidad. Gracias por tu entrega, por tu inmensa generosidad y por recordarnos, cada día, que los vínculos más profundos se construyen desde la confianza y el amor.

Caramelo
Caballo Chileno, de pelaje bayo, con la característica línea negra que recorre su lomo y una peculiar crin con un hermoso balayage natural, como si la naturaleza hubiese pintado en él un detalle único. Nació el 9 de agosto de 2017, una fecha que guarda un significado muy especial para nosotros, ya que fue el mismo día en que Alma Equina Pucón se convirtió legalmente en empresa.
Es hijo de Almendra y Tío Beto, y desde pequeño mostró esa esencia que hoy lo caracteriza: un ser equilibrado, noble y profundamente generoso.
Caramelo es un caballo lleno de amor. Es cuidadoso, sociable, amistoso y tiene una capacidad especial para conectar con quienes lo rodean. Nunca fue separado de la manada durante su etapa de potro, por lo que creció disfrutando de una vida libre, acompañado de otros caballos y aprendiendo naturalmente dentro de su grupo. Esa experiencia se refleja hoy en su seguridad, su tranquilidad y la forma respetuosa en que se relaciona con los demás.
En las rutas muchas veces les saca una sonrisa a los guías, porque su sensibilidad y curiosidad lo llevan a detenerse a contemplar los pequeños detalles del mundo que lo rodea. Puede quedarse maravillado escuchando el sonido del viento entre las ramas, observando algo que para nosotros pasa desapercibido.
Caramelo también ha dejado su huella como padre dentro de nuestra manada. En el año 2020 llegó su primera generación de crías: junto a Agua Luna nació Takhi, junto a Gringa nació Amankay, y junto a Paloma nació Ayün. Cada uno de ellos lleva una parte de su nobleza y de esa calma tan característica que lo define.
Caramelo nos enseña que la fortaleza también puede expresarse desde la suavidad, que la presencia tranquila puede ser una gran forma de liderazgo y que mirar el mundo con curiosidad es un regalo que vale la pena conservar.
Gracias, Caramelo, por tu carisma, por tu enorme corazón, por acompañar nuestro camino y por ser parte de la historia y del alma de Alma Equina Pucón.

Antü
Antü es hija de Paloma y de un potro chileno colorado. Nació el 5 de marzo de 2019.
Es una yegua de pelaje colorado, con crines y cola negras, y una hermosa mancha blanca que recorre su cara hasta el hocico. Además, tiene una característica chasquilla que le da una expresión seria y hasta un poco adusta, muy acorde con su personalidad determinada.
Pero basta conocerla un poco más para descubrir que detrás de esa mirada firme existe una yegua profundamente cariñosa y regalona. Antü no entrega su confianza de inmediato; necesita tiempo, presencia y sentir que quien está a su lado realmente la acompaña. Cuando ese vínculo se construye, aparece toda su ternura y esa sensibilidad que muchas veces mantiene escondida detrás de su gran carácter.
Desde que dejé de montar a Almendra, Antü se convirtió en mi compañera de rutas, desafíos y aprendizajes. Nuestro vínculo se ha construido paso a paso, desde la presencia, la paciencia y el acompañarnos mutuamente en aquello que nos cuesta. Ambas somos un poco miedosas, y quizás por eso hemos aprendido a caminar juntas, dándonos seguridad y confianza.
Antü es una yegua sensible e insegura en algunos momentos, pero cuando siente que no está sola, entrega todo de sí. Su valentía no nace de no tener miedo, sino de avanzar a pesar de él. Esa cualidad es la que la ha llevado a convertirse hoy en mi gran compañera de tiro al arco, enfrentando nuevos desafíos con su propia manera de estar presente.
Ella nos recuerda que la confianza no se exige, se construye; y que muchas veces los vínculos más profundos nacen justamente desde aquello que compartimos y aprendemos a superar juntos.
Gracias, Antü, por acompañarme en cada ruta, por tu paciencia, por tu enorme corazón y por estar siempre dispuesta a trabajar, incluso cuando a veces nos haces saber claramente que no tenías muchas ganas de hacerlo. Gracias por ser parte de Alma Equina Pucón.

Katara
Katara llegó a nuestra manada después de que la familia con la que vivía decidiera desprenderse de ella debido a su fuerte temperamento y a que tenía el hábito de patear. Su desconfianza hacia las personas hacía difícil su manejo, por lo que decidimos darle una nueva oportunidad.
La recibimos con el objetivo de reeducarla, ayudándola a recuperar la confianza en el ser humano a través de un trabajo basado en la paciencia, el respeto y el tiempo. Tras ser evaluada por el veterinario y la odontóloga equina, descubrimos que su dentadura presentaba varios problemas, incluyendo dientes quebrados. Esto pudo haber influido en parte de su comportamiento defensivo y agresivo, además de hacernos pensar que probablemente vivió experiencias difíciles o algún tipo de maltrato en el pasado.
Con el tiempo nos enamoramos de ella. Su paso firme y cómodo la convirtió en una excelente compañera para nuestras cabalgatas, por lo que finalmente decidimos incorporarla de forma permanente a la manada.
Aunque Katara no es una yegua especialmente cariñosa, poco a poco hemos ido ganándonos su confianza. Hoy acepta nuestros mimos y nos demuestra, a su manera, el vínculo que hemos construido.
Dentro de la manada cumple un rol muy importante como yegua madrina, destacándose por su instinto protector y por el cuidado que entrega, especialmente a los potrillos.

Ayün
Nació el 27 de octubre de 2020, hijo de Paloma y Caramelo, y hoy también es el orgulloso padre de Bodhi. Verlo crecer dentro de nuestra manada ha sido un privilegio, y cada etapa de su vida nos ha mostrado la nobleza que habita en él.
Con el paso de los años se ha convertido en un caballo sereno, tranquilo y profundamente amoroso. Es uno de los más regalones de la manada, de esos caballos que invitan a detener el tiempo. Con Ayün es fácil pasar largos momentos recostados al sol, compartiendo el silencio, los abrazos y las caricias. Él simplemente permanece ahí, disfrutando del contacto y ofreciendo una calma que se siente desde el primer encuentro.
Su pelaje bayo ruano, con crines y cola negras visadas, junto a su buena alzada y su tranco largo y firme, lo convierten en un gran compañero para nuestras cabalgatas al cerro. Camina con seguridad y transmite confianza, permitiendo que quienes lo montan disfruten del paisaje con tranquilidad.
En el último tiempo, Ayün ha encontrado también un lugar muy especial acompañando procesos de constelaciones familiares y psicoterapia asistida con equinos. Su sensibilidad, presencia y capacidad para conectar desde la calma hacen que muchas personas encuentren en él un compañero silencioso, capaz de sostener momentos profundamente significativos.
Nosotros
Somos un grupo de amantes de la naturaleza y de los animales. Hemos decidido vivir en un ambiente natural, en contacto e integración con el bosque y sus habitantes -y visitantes- de todas las especies.
Nos hemos consolidado como equipo de profesionales, para desarrollar nuestra actividad como Centro Ecuestre, en el cual nos dedicamos a las terapias asistidas con caballos, clases en materias equinas, talleres de desarrollo personal, y coaching con caballos; También realizamos experiencias turísticas de granja y cabalgatas por los hermosos parajes que nos rodean.
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